Expresión Libre

domingo, 7 de septiembre de 2014

(4)


Alejandro Farías

La negra madre
eximia destierra
en pétalos de aserrín
las ínfulas de su sosiego
las cáscaras del pantano
en la fruición del movimiento
urbano
que en su frenesí desconcierta
a los tuertos que deambulan
entre bandadas de humos
entre bocanadas de gente
traga fuegos despostillados
en sereno equilibrismo
de taludes danzantes
en cabriolas abismales
sentadas en los percheros matinales
donde nos arrancamos los sueños
de malabaristas celestinos
que en retruécanos giran
deteriorando mi bombín
y en semejante truco
separarme del mundo
en barcazas de lirios

1.


Samuel Rodríguez

Mientras suena de fondo la rola de amores perros: (a manera de close-up) a un
amigo le apuntan con una pistola por 40 minutos, el ojo derecho me tiembla,
#ABrasilConCorona lidera los trending topics del “gran corral”, el pasaje de San
Juan 3 se le atora en la cabeza a toda la humanidad y jugando poetomancia,
Ernesto Cardenal me repite con su voz volcánica : “Mi deber es ser interprete
vuestro deber (y el mío) es nacer de nuevo.” Todos, pero TODOS tiran
la primera piedra y se retiran con sus pecado(te)s
Amanece el alma, atardece en ti ♫ ♪ ♫ (Fade out)

Esta noche...

Carlos Islas


Esta noche estoy ausente,
de tus sueños e ideas
que quieres transmitirme,
de las estrellas que
penden del negro cielo,
de la luna sonriente
que pretende entrar
por la ventana
y que no la dejo.

Estoy ausente de tus besos.
No es enojo ni molestia,
sólo estoy ausente
de las cosas que me rodean,
lo que está dentro
lo que está fuera
o en medio.

No, tampoco estoy triste,
entiende que estoy ausente,
que es como estar detrás
de la vitrina sin mirar
lo que miras.
No estoy aquí
pero tampoco estoy allá,
sólo estoy ausente.

El tío de Samuel


Hugo Medel Gómez

Es un caluroso domingo y el señor Fabricio,  como todos los días  por la tarde, salía de su jacalito   para sentarse en su vieja silla a ver  el tiempo pasar en la placita de su pueblo, pero esta vez también iba preparado para degustar  unas deliciosas calabazas  cocinadas  por doña Chole, su esposa  desde hace 66 años. Hoy había una gran algarabía en la plaza, la gente se remolineaba  alrededor  del quiosco  y  el señor  no sabía por qué. En  aquel momento pasaba don Pedro por la calle indiferente a aquel bullicio.
    -buen día Pedro.
    - buen día don Fabricio.
   -oiga ¿no sabe usted  porque hay  harto relajo  hoy?
    -Pues que anda ahí  un gringo,  un tal tío de Samuel, se supone que se va echar   un discurso sobre libertad, progreso y no sé qué otras falacias más.
    -y ¿no más pa´ eso viene?
    - dizque también  va abrir una fábrica o un restaurante, de esos en los que sale  en la tele vestido de payasito, “grandonals” o algo así. Aun que  fíjese que no me da buena espina el güerito  canoso, no parece que le guste  el trabajo honrado, el otro día le vi echándole el ojito a cosas que no son suyas y ni se preocupaba mucho en disimular   cuando veía a las chamacas,  sabrá Dios  cuáles serán sus pretensiones aquí.
    -¡Chale!...y ¿no supistes donde ira abrir sus negocios el buitre ese?-
    -allá, al lado de los terrenos del señor Vicente-
    -¡A chinacos!, pero ¿qué no se pidió que se hiciera una escuela allí?
    -pos ya ve don Fabricio, este gobierno  vende hasta lo que no es suyo por unos cuantos dólares.
    -con que así están las cosas don Pedro. Uno que ya es viejo no comprende por qué estas nuevas generaciones le hacen tanta fiesta, si después de todo  sólo es un forastero.
Al finalizar su conversación  con aquel buen hombre, el señor Fabricio decidió comenzar a comer sus calabazas mientras se preguntaba qué clase de comida venderán  en la fonda que abrirá  aquel frívolo extranjero tan ajeno a su pensar.

“Siempre amigos”

Romiro

No tengo miedo a morir
estoy consciente
que thanatos, me acompaña siempre
como consecuencia
desde antes de ver la luz, sentir el agua, el viento y conocer la tierra
pude morir
thanatos, con su  guadaña
puede hacer
hoy o mañana, en la tierra
mi cama perpetua
que lleve mi cuerpo a la oscuridad
de esta manera seremos eternos amigos
como tales
viajaremos por el espacio y el tiempo infinitos
visitaremos planetas inimaginables
donde otros camaradas, nos esperan
para iniciar una nueva senda
a su lado,...