Expresión Libre

lunes, 12 de enero de 2015

Vida / Carlos II


En  el agua
en el viento
el aroma
que me embriaga.

 Eres cielo
eres pradera
camino en primavera.

 Te descubro en la mirada
de la rosa enamorada,
en la nube
en la montaña
en la voz
cuando calla.

 Eres luz
eres poesía
la mano
que confía.

 Eres locura
eres dulzura
el tiempo
que madura.

 Eres noche
eres día
la vida que me inspira.

Ha pasado tiempo... / Pamela Olalde


Ha pasado tiempo, ya lo sé las cosas cambian tan vertiginosamente
llevo más de dos horas en el mismo sitio
he visto desaparecer la luz de la habitación
con lo que viajó a ese martes en el piano
estas cosas van demasiado rápido.
No he tenido noticias de ti desde ayer
he dejado de preocuparme seguro estas bien
el tiempo ha pasado, ya no río ni canto,
ha pasado por entre nosotros. Separando.
Desapareció el hambre y por la ventana entró el frío
tampoco he dejado de mirar el teléfono
el tiempo se dilata en mis hombros ansiosos
te has ido y yo me he quedado
demasiado sola. Suficientemente tonta
sonará el móvil, dirás algo ingenioso
seguro caeré con tus palabras
me ha tomado treinta y ocho minutos
escribirte esto, algo que no leerás.
Porque no quiero y porque te quiero.

perturbación inevitable / Luz Segovia



La extrañeza de lo real, de lo que hemos decidido ver. Yo no quiero separarme más. Quiero conservar en la piel la marca de tu presencia. Quiero poder recordarte precisamente como eres hoy, eones después. Quiero amarte sin intermedios, sin fatalidades, sin secretos, sin misterios. Caer al vacío de tu calma, para poder ver tu espíritu. Viajar a través de tu cuerpo para comprender que es el mío. Probar tu experiencia, y no renunciar a mí. Amarte. Prenderme a tu brazo, orgullosa de ser yo la hermosa amante de las esperanzas más notables de la humanidad. Lograr mirarte con todas aquellas imágenes que has instalado en mi mente, porque yo quiero ser el depósito de tus mejores experiencias, de tu vida… sin embargo, la extrañeza de ser una certeza indescifrable es la más pura atracción, la perturbación inevitable, capaz de instalarse prudentemente en el ombligo del deseo. Sin finales no hay inicios y entonces sólo está, la continuidad de todo lo que ya elegimos: la extrañeza de la elección nos mantiene aquí.

Luz Segobia y Jesús Alfonso Silva


Luis Garibaldi