Expresión Libre
miércoles, 7 de diciembre de 2016
Fuiste sólo mía (2) / Saturnino Ruíz Roque
Sigue en mi corazón la hoguera encendida por la chispa de tu ayer
la distancia, las diferentes circunstancias no podemos ya vernos
femenina figura que tantas veces me ha obligado sacar del abismo
mis íntimos sentimientos arrancados del corazón dentro de mi ser
primaveras han cambiado mis ensombrecidos otoños e inviernos
vendrán otras estaciones del año y jamás volveré a ser el mismo
pero ya mis lejanas lozanías tu cara, tu esbelto cuello, tus mejillas
de tu cuerpo mármol de alabastro que toque tantas veces de frío
sentí latir al unísono, tu corazón y abrazar tu pecho junto al mío
dijiste adiós sin sentido, he vagado, caminado del mar en sus orillas
me puse a contemplar el vasto horizonte, agrande mi pena sin alivio
amada mía deja verte la última vez, muero y es lo último que ansío.
La palabra / Tonatihu Z González Ruíz
No es la palabra, la palabra carece de sentido,es arbitraria, muda
de piel con cada espacio y cada tiempo. No hay palabra que siga
regla, juega entre ser y estar, así es la palabra es un laberinto de
significados, dolor, sacrificio, amor, paz, guerra, libertad.
No es la palabra, es la persona, es la concordancia entre lo dicho,
y quién lo dice, se debe ser la palabra, decirla correctamente,
y saber que hay palabras que nos llenan toda la boca y se nos
resbalan por los labios, nos cubren y nos sobrepasan, y otras que
nos quedan chicas, y se atoran entre los dientes, como molestias,
como caries, por que no sabemos decirlas, medirlas o no nos
pertenecen, les falta significado para nuestras bocas y
nuestro ser.
Nos hacemos de la boca chica, ante palabras grandes, y nos
atragantamos con palabras chicas, cuando las mentiras son la
garganta que nos creamos.
No es la palabra, es la persona, uno mata y da vida con la
misma palabra, uno hiere y sana con una misma armadura
de abecedario.
Edificio IX / Manuel Rayas
Porque de vernos entre las manos las cosas
Porque las cosas tiemblan del infierno
Porque las cosas entre -vernos de las manos
Porque de temblar el vernos es infierno
Porque simple la soledad mente nos invade
Porque la invasión de las historias viejas de la mente
Porque de ancianos viejos somos cuartos
(Nombres sin sitio)
Porque el olvido es la más común de las historias
--- Porque las historias viejas de la mente
Se quedan en el olvido sin sitio
Porque hablo sin ser nadie
Porque de éstas cosas nadie habla
Porque estoy en el lugar de algunas cosas
Porque para hablar sin ser lugar,
Ni cosa necesitas de estar
Porque las cosas somos el lugar del habla
Porque me miento pensando que me escuchas
Porque miento para que creas que existo
Porque otro escucha, miente para que yo lo vea
Porque entre- veo y escucho que me mienten
Porque la realidad es otra pensada mentira
Porque si creo la realidad pensada es otra
Porque invento el camino de un leguaje nuevo
Porque dejo atrás el silencio eminente
Porque vamos inventando un viaje en el habla
Porque del invento vuelvo a caminar de nuevo
Porque el motivo del viaje en el camino
Es entendernos
Porque es inminente la necesidad de hablarnos
Porque me llenas de cosas que no me tocan
Porque las cosas son tristes en un mundo frio
Porque nos quita el frio tocarnos las cosas
Porque sentirnos de lleno es tocar el mundo
Porque el mundo se toca quitando a las cosas
Lo tristes y frías
Porque el lugar de las cosas es el mundo.
¿Dónde está la poesía? / Guillermo García Galeno
Esto...
No es la noche estrellada
Ni los últimos versos
que yo le escribo
ni nací a los treinta tres años
bajo las hortensias
y los aeroplanos del calor
mi padre no era ciego
ni mi madre hablaba como la aurora.
¿Dónde está la poesía?
Nací en un país
oprimido desde su prehistoria
mancillado por sus gobernantes,
desmembrado por su vecino
heterogéneo en costumbres
sabio en sus interiores
rico en naturaleza
y últimamente adormilado
¿Dónde está la poesía?
Una flor me dijo:
mira a tu alrededor
y dime ¿qué ves?
Veo un desierto,
mucha pobreza,
y destrucción
¿Dónde está la poesía?
Ahí donde tú miras destrucción
veo esperanza.
y la esperanza es la conciencia
de que todo está en movimiento
donde ves pobreza intelectual
veo talento en potencia
el desierto que ves
es para mí la presencia
de un modo distinto
en que se preserva la existencia
¿Dónde está la poesía?
No pretendas encontrarla
Si tienes los ojos cerrados.
La vara / Jesús Alfonso Silva Iñiguez
Teníamos mucho tiempo visitando a mis abuelos casi todos los días. Cuando íbamos de visita era común que nos quedáramos a dormir, una de esas veces estábamos viendo la televisión antes de acostarnos. Pasaba lo habitual mi abuelo rezaba el rosario en el pasillo de la entrada y la puerta del patio estaba cerrada con una tranca; esto debido a que una vez se metieron a robar, por ese lado de la casa. Era una finca antigua, donde vivían mis abuelos y contaba con dos entradas, una por el lado de la sala y otra por el pasillo donde mi abuelo siempre se sentaba a rezar en una de esas sillas tejidas con hilos de plástico y armazón de herrería, cómodas sólo para algunos.
Mi hermano y yo nos reíamos del programa que estábamos viendo, que era un programa de variedades de la barra nocturna de aquellos años, algunos de nuestros sobrinos que vivían a unas casas también estaban ahí, pasábamos un momento muy agradable en familia, cuando de reojo vimos una rama volar que venía del pasillo que a su vez era un cuarto, que comunicaba los dos lados de la casa, al oír el estruendo de la vara nos paramos para ver quién la había aventado salimos rápidamente a ver si alguien estaba en la entrada o en la sala pero todo estaba en su lugar la puerta atrancada mi abuelo rezando y le preguntamos si vio a alguien pasar pero negó con un movimiento de cabeza. Después de revisar exhaustivamente por toda la casa y no encontrar nada decidimos regresar el pequeño trozo de madera a donde los tenía mi abuela, esos troncos los usaba para hacer un preparado especial que mi familia comercializaba para evitar la oxidación de equipos industriales, una vez que dejamos todo en su lugar regresamos a sentarnos pero aún no nos acomodábamos bien el sillón cuando otro pequeño tronco atravesó la sala esta vez corrimos aún más rápido para buscar al que estaba haciendo la travesura pero no encontramos nada, tenemos varias teorías al respecto de que ocurrió esa noche pero ninguna nos termina de convencer, hasta la fecha no puedo decirles que pasó, Sólo contar lo que vi y oí.
Mi hermano y yo nos reíamos del programa que estábamos viendo, que era un programa de variedades de la barra nocturna de aquellos años, algunos de nuestros sobrinos que vivían a unas casas también estaban ahí, pasábamos un momento muy agradable en familia, cuando de reojo vimos una rama volar que venía del pasillo que a su vez era un cuarto, que comunicaba los dos lados de la casa, al oír el estruendo de la vara nos paramos para ver quién la había aventado salimos rápidamente a ver si alguien estaba en la entrada o en la sala pero todo estaba en su lugar la puerta atrancada mi abuelo rezando y le preguntamos si vio a alguien pasar pero negó con un movimiento de cabeza. Después de revisar exhaustivamente por toda la casa y no encontrar nada decidimos regresar el pequeño trozo de madera a donde los tenía mi abuela, esos troncos los usaba para hacer un preparado especial que mi familia comercializaba para evitar la oxidación de equipos industriales, una vez que dejamos todo en su lugar regresamos a sentarnos pero aún no nos acomodábamos bien el sillón cuando otro pequeño tronco atravesó la sala esta vez corrimos aún más rápido para buscar al que estaba haciendo la travesura pero no encontramos nada, tenemos varias teorías al respecto de que ocurrió esa noche pero ninguna nos termina de convencer, hasta la fecha no puedo decirles que pasó, Sólo contar lo que vi y oí.
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