Expresión Libre

martes, 25 de abril de 2017

Tiempo Víctor Hugo Medel


Ya no te siento como hace tiempo
será que vas muy rápido
y yo soy muy lento
tiempo, ya nada te creo
porque todo lo que me cuentas solo suena a sueños.
Siento que me haces falta
aunque yo te pertenezco
tiempo, ya era hora
si sigues conmigo no habrá quien me espere
por eso te libero
tiempo, por favor, demonios tiempo
para que descansemos
de esta obsesión que entre nosotros crece.

El lenguaje de la piedra / Melbin Cervantes


Sobre ríos que no cesan
viaja el lenguaje.
El castigo Agamenón es vestir de culpa.
Empapar nuestra frente de hiel
empujados por el frío de la noche
a un acantilado de pesadillas.
Comer el pan de la gangrena,
el beso árido
de la mortandad.
El jadear de los caballos es fuego latente.
Nos persiguen. Los jinetes y sus espadas.
¿Somos cobardes?
¿Habrá defensa para nuestras faltas?
El lenguaje de esta piedra que tenemos
por corazón: sólo sabe nombrar
vitupera lo sagrado.
El castigo Agamenón es ser nuestra propia ruina.

Ángel Fuentes Balam


La noche no tiene brazos, solamente espuma
que arrastra las últimas vacilaciones de mi cuerpo;
soy ola que golpea el gran peñasco de la soledad,
erosionando su piel, su angustiosa capa de caídos
dientes que recogió de mis soñares hoscos.
La noche no tiene brazos que sujeten mis hombros ni mi nombre,
carece de manos que acaloren mi pelambre. Entre sombras
intento asir el volumen de una garganta que siembra
un antiguo horror entre los hombres con su grito
de impiedad y lumbre.
La noche no tiene brazos que sostengan el mundo,
ni dedos para hacer la cruz.
La noche no rodea, materna, mi espalda rota.
Los perros aúllan plegarias para extinguir la luna.
Entre amasijo de uñas y arena conservo las caricias de la noche.
Nadie rasga los vidrios de mi habitación o mi opaca faz.
Yo recuerdo cuando le amputé los brazos: quiso amarme.

El escritor / Francisco Jesús Barajas Macías


La pasión por escribir hace al escritor, un escritor irónico y cruelmente mentiroso. Transforma el alma de la persona noble y sincera en la de un poeta maldito, como cada palabra que sale de este escritor. Quien siente y no a la vez; quien inventa y cuenta la verdad; quien ama y odia a la misma persona. Una doble moral calcada en la piel de este escritor. Una esencia de vacío después de terminar de escribir la última palabra de cada uno de sus escritos. Condenado a imaginar una y mil historias que perturban su zona de confort, pero a la vez le da sentido a su vida; una vida llena de ilusiones perdidas en el abismo de la existencia del mismo escritor.

III / Vianet Lagunes



Para éste rostro en que se asoma
la penumbra violeta del desasosiego
éste exceso de conciencia
esta suerte de los que no merecen,
la única defensa contra el ahorita
es una mirada en que aferrar la gana
una ´piel para protegerse del alba
Y no te muevas
Quédate en la comunión de mis muslos,
como palabra no escrita
trazo inconcluso
final húmedo
Se mancha pulcra entre hierba oscura
Consume mi premura
bajo la luz miel de tu pupila
Así,
a través de tus ojos, mi esencia será eterna
Seremos el rezo descarnado
de las animas
La furia de la carne
contra la carne
Labio y silencio, viento y hiel
poesía a gotas
el debate de un pincel
Así,
a través de mi mano, tu alma tampoco morirá.