Expresión Libre
miércoles, 22 de agosto de 2018
Cruenta caridad / Luis Mario Chávez Aceves
Corrompido el deseo del compromiso de la ayuda a un prójimo malagradecido, la mente de un hombre compasivo se mancha con la pretensión de ver sus deseos cumplidos. No es caridad afortunada la que se recibe del hombre atormentado por sus acciones enmendadas con una lustrosa muestra de cariño efímero. Ni es caridad si quiera, si su intención condena a la rutina el compartir, demostraciones de afecto asociadas al calendario. Si al necesitado no lo crean las fechas ni las predicciones, lo crean las crisis, su vulnerabilidad que lo enajena, que lo aísla de la vulgaridad, de todo lo que se pierde, y lo poco que realmente vale, lo que pretende ganarse.
Es cruenta caridad, de quien lastima, con la presunción de la buena acción, simplemente en silencio se acerca, sin gloria ni arrepentimiento quien quiera ver realizado su propósito.
Sin sangre derramada sin matanza desmedida, se juega con la tragedia y se recompensa con la mentira, eso es la cruenta caridad, la que desoye los lamentos de quien solicita apoyo, glorifica a los mediocres, y castiga a los incautos. Su ignorancia no es más que falta de criterio, su mérito es poderío sobre los entes que consumen espectáculo.
Creencia en hombres dementes, sobrepuesta en su falta de juicio, la prueba de poder fehaciente, es la ausencia de quietud en un resquicio. Hombres que promueven esta cruenta caridad, juegan con la inocencia de la edad, y con la paciencia del ferviente, el día que el impaciente rompa con su ignorancia, no será lo bastante ardiente el fuego que rodee su mente. Cometerá actos de locura sintiéndose recompensado, con la horridez de ver, las cicatrices de un mundo desengañado.
martes, 21 de agosto de 2018
Somos nuestros cuerpos / Manuel Rayas
Aunque la vida no es eterna
Las llamas de la soledad se bifurcan
Se tuercen
Miran al frente
Dos al frente
Se dicen demonios
Ángeles en sus cuellos
Torcidos
Los tiempos de la materia no existen
No existen ahora no existen
Se detiene el instante
Solo
Para ver nuestras olas opuestas
En la playa
Nuestros cuerpos
Se alimentan
Sal y nubes
Terrenos distintos en un mismo espacio
Es el espacio de las aves también
Del sol y su huida
No hay otra oportunidad
Humana de existir
Somos nuestros cuerpos
lunes, 20 de agosto de 2018
Cielo terrenal / Cecilia Ibarra
Sobreviví, lo recuerdo bien
Estaba sentada y me puse nerviosa, quise verme bien para él.
Sobreviví, lo recuerdo bien a un cielo terrenal que formulé en mi cabeza.
Pero también está acá afuera.
Ahora estoy construyendo un decálogo para sobrevivir, pero no para ser perfecta.
En algunas ocasiones me ayudaron, en otras me vi obligada a descubrirlas.
Me dijeron:
Si tienes miedo es el camino correcto.
Acuérdate que el papel aguanta todo, confía en tus ojos.
Tres- tu mayor enemigo es tu mente, aprende a dominarla
Rojo- que los amantes no pierdan el deseo de un diálogo.
Azul- la tranquilidad haga el amor contigo.
Negro- ojalá los ojos no se cieguen a una realidad.
Siete- Ahí vienen unos ojos hermosos.
Ocho- es esencial el miedo para ser valiente.
Nueve- las heridas son medallas de una derrota.
Diez- ojalá el orgullo no te arrebate lo que construiste con tanto esmero.
Lo recuerdo bien, lo vi alejarse
Pero entré y cepillé mi cabello.
Me enjuagué los ojos y escribí mi propio decálogo.
Quizá me sea útil más adelante.
sábado, 18 de agosto de 2018
Tiempo / Jesús Alfonso Silva Íñiguez
El tiempo es la medida que usamos
Para delimitar lo que nos ocurre
Pero el tiempo también se mide
En acontecimientos.
Puede ser que en 5 minutos nuestra vida cambie
O que pasen años sin tener nada sobresaliente que contar
Lo que se graba en la memoria tiene mayor peso para nosotros
Pero cuando platicamos con algún viejo amigo
Evocamos memorias y personas que no están
Y eran prioridad en nuestras vidas
Nada ni nadie es permanente
Y el tiempo con sus tres edades rota al infinito.
viernes, 17 de agosto de 2018
Hugo Medel
Maravilloso aquí adentro
en mi feria de invierno
con un circo de fenómenos
y su casita de espantos
en mi feria de invierno
con un circo de fenómenos
y su casita de espantos
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