Expresión Libre

jueves, 5 de marzo de 2015

Dibujo: Luis Briones


Dibujo: Luis Briones


Lengua / Vocaur


Estoy triste hasta la desesperanza...
la estúpida esperanza...
la estúpida desesperanza de no encontrar un idioma
circunstancial-universal
que vele por ti
que hable por mí.
Un lenguaje donde confluyan nuestra bocas...
donde mi aliento sea capaz de desglosar la obscuridad de tu pensamiento.
Estoy triste y triste hasta la angustia...
¿Por qué hemos de ser extranjeros en nuestra misma patria?
¿Por qué mis labios que reclaman tu tersura
permanecen paralizados intentando un acto de habla
un estúpido acto de habla que me prenda
a la comisura derecha de tu beso?
Te amo y tú no lo sabes.
¿Cómo enterarte que te amo?
¿En interlingua, en latín, en esperanto?
La próxima vez que me tropiece con tu
mejilla derecha, no diré nada...
solo dejaré volar mi espíritu.

Ruedas de Papel / Elena Aguilar


(Fragmento)
Johan: “Llegue a conocerla a la perfección, era capaz de distinguir su estado de ánimo según el ruido de sus pasos, el rasgueo del bolígrafo sobre el papel cuando tenía prisa por escribir algo. Amé el movimiento de su ceja izquierda cuando se disgustaba y las lagrimas vírgenes que de sus ojos caían cuando una historia alcanzaba a conmoverla. Leí cada una de sus historias, escribí a su lado la nuestra y más tarde me burle del amor que me tenía.
Hoy día, sigo sin entender el grado de estupidez al que me llevó el verla reír con otro. Serme inseguro de su amor ¿Por qué? Por una sencilla razón, ella era lo mejor con lo que tuve la suerte de toparme de frente, saber que no estaba asegurado, que sería mía para siempre me llevó a cometer el peor error. A pensar que al ser cobarde todo iría de maravilla. Creer que al dejarla ir, alejarla de mí, estarían mejor las cosas. Para ella tal vez, pero no para mí.
Ahora veo como otro oculta notas entre las páginas de sus libros, como toma su mano todo el tiempo que le es posible, observo desde lejos la manera en que baila con ella, sin música en mitad de una calle concurrida, lo veo sentarse a leer en un rincón junto a ella, veo como besa su frente y escucha todo lo que ella tenga que decir. Lo último que pude soportar fue cuando él la tomó por sorpresa, y beso sus labios, suavemente, sin exigir más. Y le habló a ese hombre con respeto, porque ha demostrado tener más bolas que yo mismo con mis aires de hooligan.
Me quedan dos cigarrillos y una bala, tal ves mañana…”

Basado en Jennifer / Sophie Smawley


No vive, ni tampoco muere, llueve…
Jennifer planea su diversión
para nada más llegar y divertirse:
No necesito el permiso de nadie.
Los miércoles por las 6
me he estado dejando caer
a tus brazos trenzando mis dedos,
pero somos tan transparentes
como el alma que se vende para sí misma.
Obsequiar la atención suficiente
para demostrar que te ignoro.
Robots policías fueron aprobados,
no son castigables, y aunque alguien
tuvo que perder su empleo de ego
y cinismo gratis,
se reparan sacándoles el chip.
Esta era la industria de probabilidades,
quizá el universo se acaba
y el infinito de mi cabeza
le da infinitas vueltas,
soy un ahora que mata el recuerdo,
dada la situación en que no sales
y vez el mundo iluminado porque
“no hay ningún lugar a donde llegar”