Expresión Libre

lunes, 11 de abril de 2016

En la regadera / Samuel Rodríguez

 
 

Las estrías del jabón

las del muro

las del cuerpo...

El desgaste

aparece disimuladamente en la materia

en silencio

aparentando ser nada

como el pensamiento

que aparenta ser producto

Se aprovecha de nuestros supuestos

para esconder su misterio

Pero cuando lo miras en ‘stop motion’

se revela como relámpago

que atraviesa el tiempo

Aclarando esto

paso a trabajar en algo mucho más complejo:

Quitarle mis cabellos al jabón

mientras pienso en mi tiempo.

Ella / Steph Veror

 
 

No esperaba nada,

Absolutamente nada

En mi cabeza solo cabían la preocupación por no llegar tarde a la escuela,

las leyes de Newton que debía exponer

y la biografía de Heidegger que acababa de leer en la mañana, junto con

el café negro que aún saboreaba en el paladar,

No había nada más en mi mente

No contaba con ella

Ni con su mirada sonriente

Ni con la claridad de sus ojos abismales, que al mirarme,

me quitan la ropa

y el alma en suspiros

No esperaba verla

Y ahí estaba,
Como un otoño sin prisa,


con el tiempo en la bolsa,

caminaba lento

la cadera en zig-zag y los pies en el aire

Sus pasos eran plumas impulsadas por una brisa

que le acariciaba la nuca y el escote de la espalda.

Era como un diamante mirándome con provocación,

su textura era sensual

como ella misma,

el encanto de su sonrisa, su perfume, sus labios,

ojos y movimientos suaves llamativos,

provocaban en mi ser

un torbellino, que destruía la congruencia en mi mente

y en la de cualquier hombre.
Mujer pérfida y pura,

como la flor que brota de su vientre,

como el polen que derrocha sobre los pistilos

Ella

para ser bella y admirada

Ella

para ser simple

Ella

simplemente ella.

Enamorados del tiempo / Verónica Isabel Enríquez Falcón

 
 

Y quizá sólo actuaste porque conoces la rapidez con la que viaja el tiempo.

Quizá sólo me vi en ti, viajando por un momento que nunca creí alcanzable.

Y en este mundo lleno de posibilidades

entraste tú, con ilusión, amor y admiración.

La última está presente y cuando apenas dejaba de ser el centro,

tú te sentiste confundido por algo que ya se estaba creando.

¿Cómo evitarlo?, ¿cómo retroceder?

En ocasiones sucede,

No se planea,

Se es sincero,

Se quiere.

Pero si nuestro destino no era estar juntos,

hubiera preferido dejarte ahí en lo alto,

donde el respeto no se va,
donde tu imagen se queda intacta,


donde la admiración reina.

Y me resisto.

…
En estos tres insignificantes puntos

Deposito mi temor,

Mi desilusión, mi amor,

Dejo todo este sueño que sabía que no era real.

Miro el pasado y estás ahí, dañado

Las lágrimas derramadas no fueron vengadas

Y es que sólo se actúa cuando hay certezas.

Pero ¿a quién quiero engañar?
Este espíritu de científicos,

Nos exige experimentar.

No te culpo, no te nada,

Simplemente debo reconocer,

Que el estar contigo, fue mi máximo,

No hay humano que te supere.

Fuiste y eres todo lo que quise.

El llanto de la poetisa / Yoyi

 
 

"En beodos pasos te encuentro;
la virtud te ha abandonado a esta altura.
Mientras yo aquí aguardo con un sueño incierto y
con pensamientos impíos, dudando de tu ternura.

¿Acaso con brío presumes tu galanura?
O ¿con ebrias lisonjas murmuras y llamas a todas dulzura?
Contesta villano ¡oh! amado
¿Es esta la vida que con ataviadas mentiras has creado?

Habla ya desgraciado ausente
habla ahora o ¿eres indiferente?
Más abona tu silencio a mis delirios
y tu mirada constata tus vicios

…

¡Ahora estoy al tanto de tu deshonesta pesquisa!"
- ¿Por qué carajo me casé con una poetisa?
Era lo único que podía pensar…

Víctor Hugo Medel Gómez

 
 

Ya no traten de convencerme

De que arriba es arriba y abajo es abajo,

Que el mundo es redondo

Y que yo no soy un gorila,

De que los maniáticos pertenecen a los psiquiátricos

Y que los cuerdos no andan descalzos

Ya no traten de convencerme

De que la poesía no es de quejumbrosos crónicos

Aunque a veces yo me lo creo,

De que mis problemas no son existenciales

Si no genéticos y están en mi garganta

Pues toda la culpa la tiene Adán,

Tampoco traten de convencerme

Que la ciudad no es de locos y los locos no somos de ella

Ni de que el tiempo sigue y sigue y sigue perenne

Aunque al reloj se le acaben la pilas

Y aunque no sirva sigue siendo el adorno,

¡Por favor!

Mejor traten de convencerme de que hay algo

Por lo que valga la pena que no escriba.