revienta
mi corazón
llanto vegetal
cubre de oro y aceite
esta ruta
pastoral
revienta
mi corazón
llanto vegetal
cubre de oro y aceite
esta ruta
pastoral
La única forma de no morir y evitar la muerte es no nacer,
Pero yo no desearía que mis seres queridos no hayan nacido
No importa que tan mortales sean,
Si la única forma de superar la muerte una vez traído al mundo es muriendo
Que la amistad, el tiempo y los vínculos sirvan de consuelo,
No vaya siendo que por celar tanto la muerte de un buen amigo
Caigamos en pensar que hubiera sido mejor nunca haberle conocido.
De ese viaje de los cuerpos
Comidos por los cerdos
Nadie vuelve
Entre la basura de las cenizas
Mancillados por los perros
Nadie vuelve
Del grito de la muerte anticipada
Del miedo de las armas apuntadas
Nadie vuelve
Del desierto ácido
Del pantano inflado (previamente herido)
Nadie vuelve
Ni siquiera carcomidos por los cuervos
Carroña de las horas
Nadie vuelve
Ahogado en el llanto incontenible
Premuriendo bajo desconocido signo
Nadie vuelve
De esa soledad que nadie conoce
De ese frío previo que nadie argumenta
Nadie vuelve
¿Por qué viene el frío del odio?
¿Por qué el odio del frío?
Nadie vuelve
Ni reencarna, ni resucita
Ni ánima, ni fantasma
Nadie vuelve
No eres luz ni oscuridad, eres infinito y una nueva vida.
Eres un calambre en el alma que se lleva consigo toda la
mierda, todos los intentos de una vida sin ti.
No eres maldad, ni clemencia.
Eres el trofeo de una guerra interminable, eres una promesa de
lo eterno, eres un fin sin final.
Eres luna creciente, temor inexistente, sueño con testigos,
ojos de gato con garras de pantera.
Eres la noche que respira, el humo que se aleja, el frío en los
huesos, el retorno al vicio, el umbral.
Muerte, eres los despojos de una aventura que no ha
terminado, un temor fútil, una delicia de la nada,
un dolor sin cuerpo.