Expresión Libre

domingo, 2 de marzo de 2014

Pubis

Mario Plascencia
 

El sabor de tus propuestas aladas y celestes viven enclaustradas en huelga de hambre. Tienen por consigna la solicitud de mi cabeza en una bandeja antes de volver a la cama. La abstinencia de tus labios me deshidrata y lleva la piel hasta mis huesos, me faltas.

Causaste la adicción sutil y necesaria para que mi cuerpo no quiera estar lejos de tus sueños pedestres para que mi dejavú recurrente de cada amanecer, me atormente, despertar para tomarte por la espalda, asirme a tus pechos, anclado a tus muslos.

Nuestra cama, esta bestia apolillada que nos pesca con anzuelos brillantes de deseo, sus sabanas claras parecen alas que nos elevan casi al punto de tocar el techo,  las rígidas almohadas nos estorban al girar por los lienzos de un Dalí efímero que pintaba tantas caricias como relojes carentes de manecillas.

Extraño la extrañeza de extrañar tu cuerpo y de tu cuerpo tu pubis adicción eterna de mis poemas.

Desde la cima del mundo


Saturnino Ruiz Roque

 

Espiritualmente he venido a la alta  cima del mundo a meditar

y a pesar de esta soledad tan inmensa  me siento tan pequeño

tierna y amorosamente, convergen los desgarrados ocasos

me embriaga una eterna  paz,  el cobijo de luz  esta por  acabar

devenir del día y la noche prosigue, se enturbia y es un otoño

comienza a descender la noche  y llegan luceros escarchados.

 

Destellos, arco iris en   mágicos espirales, inimaginables formas

mi corazón y mi alma empiezan a constelar  del amor  oblativo

de un dios que poder, nada es circunstancial,  solo  explicación

que el artífice  que lo hizo todo y  de la nada produjo  las cosas

obra maestra que somos nosotros  hemos  de su mano salido

por eso al dar las cosas al hermano  siempre será  de corazón.

 

Y cintilan miriadas  y muy lejanas  luces,  tonos  multicolores

que increíbles  espectáculos  sobre la bóveda negra del infinito

hasta donde los ojos del alma alcanzan a distinguir  el cosmos

en pañales envuelta está  nuestra  la tierra en vaporosas nubes

chisporrotean con  deslumbrante  y celestial mágico concierto

parecieran imágenes de fantasía, como las flores de nelumbos

 

 

aún con tanta belleza, el alma  embriagada del amor humano

se consume como brasas que en fuego las llamas  por un beso

unas a otras se deslizan, las aguas  se funden  al final en el río

tú y yo juntos en  poesía  y aún en el dolor hemos al fin amado.

Escurrir


 
Alejandro Farías

 

 

Atenazar los mares

los solsticios

girar la cabeza de pulpo

y tentar cuadras arriba las bombillas disecadas

los columpios de cartón que se erigen

como el papel tapiz de una jirafa

que en moluscos se descompone

babeando archipiélagos

que rezuman en anhelos alelís

en burbujas baratas y afloradas en tu piel escamosa

como de verano rugoso

de forastero embriagado

que simula fumarse su sombrero de arena

como reflejo vidrioso del tiempo

como agua asida a media noche

esa que redime los flujos salinos

los golpes de suerte

y las olas nocturnas…

“Ya no estamos pa’ consejos”


 
Carlos García

 

“Ya no estamos pa’ consejos”.  Me dijo un tío

que le recomendé no bebiera tanto.                               

Es verdad, pensé; que le puede enseñar

una persona que tiene cuarenta años menos.

La vida permite que el hombre se llene de experiencia,

conozca , reflexione y aprenda.

(uno supondría que debe ser así)

Pero desde hace varios siglos no veo eso.

 Hay una tristeza en el hombre que no puede con ella,

cansado de la vida o de sí mismo, transmite su hastío

a las nuevas generaciones, sin saber en qué momento

se perdió la alegría de vivir, en dónde la paz.

“Ya no estamos pa’ consejos” me dijo un tío.

Tiene razón, ya están grandecitos pa’ decirles

lo que está bien y lo que está mal.

Ya saben que el odio engendra odio,

que el deseo es el mal de la humanidad,

que la felicidad no está en las cosas

sino en el interior de las personas,

que el culpable de que el mundo esté así

de jodido, es el mismo hombre.

Ya saben que los problemas no existen,

El mismo hombre los crea,

que la solución está en que quieran;

el límite del hombre es su imaginación,

y que siempre seremos esclavos

de nuestras creencias.

Pero…

“ya no estamos pa’ consejos” me dijo un tío.

Aprende a vivir ...

Gustavo Miramontes
 
 
Aprende a vivir y así sabrás que morir no es tan malo