Expresión Libre

lunes, 12 de enero de 2015

Encontrarle el sentido…/ Alejandro Farías



Encontrarle el sentido al día

 a la calle deshabitada

 a la esquina que se duerme

 en cada vagón,

 es como surcar el silencio

 y oxidarlo

 reconocerlo

 abrazarlo

 sostenerlo

 para luego clavarle

 el cuchillo en el cuello

 y desarmarlo

 deshacerlo

 en papeles que me mienten

 en demonios que se escabullen

 entre tu voz y la mía

 entre el faro y el tiempo

 que es agua incontenible

 marea de insomnio

 pesadilla en la niebla

 palabra tuerta

 boca sesgada

 que aúlla como el fuego

 que crepita por dentro

 incontrolable,

 en esta noche.

 

Génesis según la serpiente / Víctor Hugo Medel Gómez


 
Me encontraba descansando a la sombra de un manzano cuando vi pasar a aquella  hermosa criatura del señor. Ella venía  hacia  mí  con un delicado paso y la primer y más bella sonrisa de la historia, estaba totalmente hipnotizado, ella se paró   frente a mí y me habló con una vos dulce y delicada  la cual me saco al instante de aquel transe;”  Buenos días señor serpiente” me saludó con mucha dulzura, inmediatamente me puse a sus órdenes, Eva me preguntó que si no había visto Adán por ahí.
 La verdad es que no lo había visto y como un caballero nunca le mentiría a una dama.
Parecía estar preocupada, se  movía con pasos  muy torpes, no parecía ser muy inteligente, y estaba muy delgada, pobre muchacha.
Por cortesía  la invite a comer unas manzanas. Ella se negó, me dijo que su padre le tenía prohibido comer manzanas  del árbol en que me encontraba descansando.
Yo le conteste que no se preocupara, que las manzanas no hacen mal, al contrario   contienen muchos nutrientes beneficiosos para la salud  y que si a Yahvé  no le gustan no es excusa para negárselas,  después de disuadirla  un  poco Eva aceptó comer la manzana sin reproches y se sentó a un lado  mío, una vez entrados en confianza  ella comenzó a hacerme algunas preguntas que en verdad no me esperaba.
Yo no le di ninguna manzana de la discordia que la  haría reconocer el bien del mal, la chica solo tenía curiosidades que  su padre no le contesta y yo si se las respondí, la manzana que comió no le trajo ningún prejuicio, solo es fruta, lo que en verdad ocurre es que Eva  está entrando en la  adolescencia  y yo fui su maestro de sexualidad.
 

Al hombre perro: / Elena Aguilar


 
Podría pasar aquí años hablando solo acerca de ti.
Diría que es hermosa la manera en que tu piel brilla morena bajo el sol de la tarde, como a eso de las 7:30. Pero eso no serviría de nada en el aquí y el ahora.
 Preferiría hablar sobre el placer que causa tu “buenas noche mi vida” en el centro de mi estomago.  Diré que conoces mi color favorito y el lugar preciso en que hay que tocarme.
Explicaré con detalle como me hormiguea la piel cuando dices que me quieres y tu aliento roza mi cuello.
 Les diré a todos que no quiero a nadie más porque tú eres todos los hombres en una sola piel, les diré que me voy a pasar diez años o diez vidas en tu cama, las que me permita el alma.
 Pero hay algo que nunca le diré a nadie, no les diré cuanto te amo y como ambos daríamos la vida por que la del otro acabe.
No les diré donde deben tocarte ni como tus manos recorren mi piel, no les mostraré tu risa, ni tu voz al leer mis versos, tampoco divulgaré el secreto de tus ojos o la historia de esas cicatrices.
 Pero que todos sepan que todo inició con una moneda en el aire.

Vida / Carlos II


En  el agua
en el viento
el aroma
que me embriaga.

 Eres cielo
eres pradera
camino en primavera.

 Te descubro en la mirada
de la rosa enamorada,
en la nube
en la montaña
en la voz
cuando calla.

 Eres luz
eres poesía
la mano
que confía.

 Eres locura
eres dulzura
el tiempo
que madura.

 Eres noche
eres día
la vida que me inspira.

Ha pasado tiempo... / Pamela Olalde


Ha pasado tiempo, ya lo sé las cosas cambian tan vertiginosamente
llevo más de dos horas en el mismo sitio
he visto desaparecer la luz de la habitación
con lo que viajó a ese martes en el piano
estas cosas van demasiado rápido.
No he tenido noticias de ti desde ayer
he dejado de preocuparme seguro estas bien
el tiempo ha pasado, ya no río ni canto,
ha pasado por entre nosotros. Separando.
Desapareció el hambre y por la ventana entró el frío
tampoco he dejado de mirar el teléfono
el tiempo se dilata en mis hombros ansiosos
te has ido y yo me he quedado
demasiado sola. Suficientemente tonta
sonará el móvil, dirás algo ingenioso
seguro caeré con tus palabras
me ha tomado treinta y ocho minutos
escribirte esto, algo que no leerás.
Porque no quiero y porque te quiero.